El Chueco Maciel ¿Por qué tu paso dolido del norte hacia el sur, el pie que no supo de risa o de luz? Tu padre abandona la tierra de Tacuarembó buscando su tierra, una tierra suya, y nunca la halló. Encuentra la triste basura donde viven mil, encuentra la muerte, encuentra el silencio de aquel cantegril. El Chueco, redondos los ojos y sin pizarrón, mirando a la madre, mirando al hermano, aprende el dolor. La luna, semana a semana, lo ha visto vagar armado de espuma, buscando una orilla como busca el mar. El Chueco no sabe de orilla ni sabe de mar, él sabe de rabia, de rabia que apunta y no quiere matar. Asalta el banco y comparte con el cantegril, como antes el hambre, comparte el botín. Así les canto la historia del Chueco Maciel, suena la sirena, suena la sirena, ya vienen por él. Los diarios publican dos balas, son diez o son mil, mil ojos que miran, mil ojos que miran, desde el cantegril. El Chueco era un uruguayo de Tacuarembó, de paso dolido, de paso dolido, de paso dolido. Los chuecos se junten bien juntos bien juntos los pies, y luego caminen buscando la patria, la patria de todos, la patria Maciel, esta patria chueca que no han de torcer con duras cadenas los pies todos juntos hemos de vencer. Daniel Viglietti , de sus Canciones Chuecas, 1971  DING-HUNG JUGLAR Te contaré una historia amarga o más. Te la canto por eso y qué caráy Era Van-Ding la aldea allá en Vietnam. Era, digo, una escuela, no digo más. Vinieron por el aire, vuelo mortal. Quedó sólo un cuaderno, no digo más. Firmaba sus poemas, Ding-Hung, juglar. Tenía trece años, no tuvo más. Y esa es una de tantas allá en Vietnam. Ahora olvida, si puedes, olvídala. Letra: Washington Benavides Canto y guitarra: Daniel Viglietti Canciones Chuecas, 1971  Muchacha La muchacha, de mirada clara, cabello corto, la que salió en los diarios, no se su nombre, no se su nombre. Pero la nombro primavera. Estudiante que faltaba a clase yo la recuerdo, la que dijo la radio dijo su sombra, dijo su sombra. Pero yo la veo compañera. Caminante que borra sus pasos, yo no lo olvido la que no dijo nada, dijo, mi patria, dijo mi patria. Pero yo digo guerrillera. La que sabe todas las esquinas, parques y plazas, la que la gente quiere aunque no digan, aunque no digan. Pero yo grito: mujer entera. La muchacha de mirada clara, cabello corto, la que salió en los diarios, no se su nombre, no se su nombre. Pero la nombro primavera. Pero la veo compañera. Pero lo digo mujer entera. Pero lo grito guerrillera. Daniel Viglietti , de sus Canciones Chuecas, 1971 > MATERIAL ELABORADO Y FOTOGRAFÍA POR CARQUEJA DEL MONTE A DANIEL VIGLIETTI Hola . Envio algunas bellas canciones de este cantautor uruguayo, que compartido muchos escenarios, de los difíciles, comprometidos, y es dueño de una gran estima de este lado del oceano por su sencilla calidez, su incansable lucha, desde sus letras, su guitarra y voz, hace ya mucho tiempo, contra las mas angustiantes situaciones, que se viven a diario, aqui en mi tierra, en este continente latinoamericano. He tenido la suerte de verlo muy de cerca, una noche de luna llena, este verano carqueja cerronet - tablaturas y acordes - audios : mi pueblo - si, si - |